martes 22 de diciembre de 2009

CENA

La luz de las velas, música de fondo, flores en la mesa y buena comida. Aparentemente era la velada perfecta. Pero no. Echaba de menos los reproches de mi madre a mi padre, las quejas de la cascarrabias de mi abuela y las salidas de tono de mi tío en estado achispado. El pasado año no debí prometer que no iba a celebrar ninguna cena de Nochebuena más con mi familia.

jueves 26 de noviembre de 2009

AL OTRO LADO

El espejo de mi habitación reflejaba las paredes supuestamente blancas, el escritorio con textos que nunca se publicaron, la cama, cómoda pero poco gastada… y mi rostro cansado y confuso. ¿La imagen proyectada refleja nuestra identidad? ¿Habría algo al otro lado del espejo? Un día, en un descuido, toqué el cristal. Una fuerza procedente del objeto me absorbió bruscamente. Lo traspasé. Lo que había al otro lado: las paredes supuestamente blancas, el escritorio con textos que nunca se publicaron, la cama, cómoda pero poco gastada… y mi rostro cansado y confuso.

lunes 16 de noviembre de 2009

CUENTO DE PIRATAS

El barco Ala Blanca regresaba de un viaje largo y duro a un país de la costa de África, un continente lejano y exótico, con fines comerciales. Sus tripulantes eran verdaderos lobos de mar. Pocos días después de zarpar, y al grito feroz de «¡Al abordaje!», unos piratas asaltaron la embarcación y tomaron a sus marineros como rehenes.
—¿Cómo acaba? —preguntó Luisito medio dormido.
—Estás cansado. Mañana te contaré el final.
Pues aunque su padre dijera que era un cuento, esa historia debía de tener algo de verídico porque ya la había escuchado anteriormente… ¿O estaba ya soñando?

lunes 9 de noviembre de 2009

LA DECISIÓN

¡Y si pudiera correr velozmente por el prado y sentir el viento frío en la cara! ¡Y si pudiera pasear por las calles de la ciudad y perderme entre sus gentes! ¡Y si pudiera amarte formando un revoltijo de caricias, cuerpo y sábanas! Aunque me conformaría con poder comer, lavarme y vestirme sin ayuda de nadie. Pero ella no podía hacer nada de esto: llevaba siete años postrada a la cama. Un día pidió a su familia lo que esta imaginaba que tarde o temprano le pediría.

martes 3 de noviembre de 2009

DIEGO 'EL IMPLACABLE'

Diego el Implacable era cobrador del frac. Contaba con una buena reputación entre los de su profesión. Siempre conseguía que los clientes pagaran, aunque para ello a veces utilizara métodos poco ortodoxos, y más en los tiempos de crisis económica, cuando el número de morosos aumentaba.
Su superior le encargó un trabajo.
—Un tipo me debe bastante dinero desde hace mucho tiempo.
—¿Quién es?
El jefe le alargó una foto por el reverso. Diego leyó el nombre. Se sobresaltó. La giró. Contuvo un grito: efectivamente, era su hermano.

martes 27 de octubre de 2009

MUNDO SUBTERRÁNEO

Paseaba por la ciudad, dejando rastros de monotonía. Se le quedaba pequeña. Pocas impresiones y vivencias le aportaba ya: conocía todos sus rincones, los edificios estaban pintados del mismo color y las calles eran iguales. Ansiaba explorar nuevos lugares. Ensimismado, no vio una alcantarilla destapada. Metió el pie. Se escurrió y descendió por el agujero. Tocó fondo. La oscuridad era casi total. Caminó por el túnel. Las paredes eran viscosas. Olía fuertemente a humedad. Tiritó de frío. Aquellos pasillos subterráneos eran un mundo inédito: diferentes texturas, formas, olores, sonidos. Cuando le ofrecieron ayuda desde el exterior para salir, la rechazó.

martes 20 de octubre de 2009

MONSTRUOS

El padre de Luisito andaba preocupado porque últimamente su hijo tenía miedo cuando se iba a dormir. Le explicaba que los monstruos, fantasmas y brujas no existían. El niño le miraba extrañado, pero no comentaba nada. ¿Monstruos? Qué tonterías decía su progenitor. Ya sabía que no los había. Al menos no esa clase de monstruos, sino esta otra: ladrones de guante blanco, ladrones con traje y corbata, dictadores, dictadores disfrazados de demócratas, secuestradores, violadores, maltratadores, pederastas, curas pederastas, asesinos, asesinos a sueldo, terroristas. Se estremeció. No debería ver las noticias. Agradeció que su padre dejara la luz del pasillo encendida.

miércoles 14 de octubre de 2009

CAMINOS

De pronto, el camino se bifurcaba. El de la derecha estaba formado por estanques cuyas aguas reflejaban rostros de personas siempre jóvenes, por pájaros de plumaje vistoso que cantaban conjuntamente y rosas acabadas de nacer. El de la izquierda, por árboles centenarios de corteza descolorida, culebras solitarias de sonrisa melancólica y plantas de veneno mortífero. Recordé que mi abuelo decía que no debemos fiarnos de las apariencias, que engañan. Pero en aquel momento lo consideré una estupidez. Elegí el de la derecha.
No contaré qué sucedió durante la travesía. Sólo apuntaré que desde entonces sigo los consejos que me dan.

viernes 9 de octubre de 2009

UN CADÁVER EN EL SALÓN

No quería matarla. Pero finalmente todo se complicó, y ahora había el cadáver de una joven en el salón. La gente no se creería que había sido un accidente –la presunción de inocencia en realidad no es un derecho–, así que ¿qué hacía con el cuerpo? ¿Quemarlo? No tenía chimenea. ¿Echarlo a un contenedor o a un vertedero? ¿Enterrarlo? Acabarían por encontrarlo. Fue a por un cuchillo grande. Sabía algo de anatomía y tenía fuerza en los brazos. Los cortes serían precisos, limpios. Empezó a descuartizarla. Vendería los pedazos resultantes como mercancía en el negocio que tenía, una carnicería.

domingo 4 de octubre de 2009

EL SOÑADOR

Siempre había deseado dormir eternamente. Para vivir soñando. Para desvincularse de su mundo, desagradable y hostil, y crear uno diferente, propio, más irreal y lejano. Una noche se durmió. Soñó personajes de cuyas gargantas pugnaban por salir las palabras sin conseguirlo, canciones familiares que sonaban desde el ocaso hasta el amanecer, persecuciones por callejones sin salida, un cuerpo ardiente apretando el suyo, caídas en precipicios abismales, manos tendidas ofreciendo ayuda. Nunca más volvió a despertar.

lunes 28 de septiembre de 2009

HÉROE

El alcalde de C**** fue acusado de corrupción urbanística, malversación de fondos públicos, tráfico de influencias, estafa y soborno. Se convirtió en un héroe para los jóvenes. Querían tener lo que él: un Jaguar y un Mercedes-Benz, dos segundas residencias (una en Benidorm y otra en Marbella), trajes de alta costura e inversiones en obras de arte. Era el sueño de la juventud: hacerse rico en poco tiempo sin estudiar.

miércoles 23 de septiembre de 2009

EN LA CIMA

Estaba a punto de llegar a la cima de la montaña más alta del planeta. Si así fuera, sería la primera persona que lo lograría. Las extremas temperaturas y la difícil orografía impedían que nadie lo hubiese conseguido —al menos no se tenían datos oficiales—. Alcanzó la cúspide. Exhausto, se sentó a la entrada de una gruta. Recuperadas las fuerzas, decidió inspeccionarla. Enfocó la linterna. Se quedó helado: vio multitud de huesos que correspondían a diferentes cadáveres. Algunos llevaban ahí mucho tiempo. Aunque uno debía haber muerto hacía poco, porque se encontraba en un incipiente estado de descomposición.

jueves 17 de septiembre de 2009

UN MAL DÍA

El conductor de autobús, hastiado, inició el trayecto. Su vida era un desastre: una carrera de artista fracasada, un trabajo que no le satisfacía y una cama demasiado grande para él solo. No había conseguido los objetivos planteados en la juventud. Irritado, miró a los pasajeros: palabras irrespetuosas, caras cansadas, gestos impacientes, ojos tristes. También llevaban una existencia rutinaria pero tampoco se revelaban para cambiarla. La furia crecía: hacia ellos, hacia sí, hacia el mundo. Repentinamente aceleró y, sin control, se lanzó frenéticamente a la carretera contra todo lo que había delante. Los pasajeros no tuvieron tiempo ni de agarrarse.

domingo 13 de septiembre de 2009

CASI

Desde la ventana de su habitación, Luisito veía la de la del bloque contiguo. La vecina entró, envuelta en una toalla. De perfil, empezó a secarse. Él contempló parte de sus muslos, tostados como la arena del parque; uno de los pechos, rosado como un algodón de azúcar; algo de su pubis, negro como pasar una cálida y estrellada noche de agosto en la feria. Cuando iba a despojarse totalmente de la toalla, la puerta del cuarto del niño se abrió y el padre anunció:
—¡La cena!
Sobresaltado, se volvió. Al girarse nuevamente, ella había corrido las cortinas.

miércoles 9 de septiembre de 2009

EL PIANISTA

El pianista entró en la sala. Cecilia se enamoró instantáneamente. Era alto, atractivo y vestía elegantemente. Con aire concentrado, se sentó y empezó. Su rostro reflejaba la pasión que sentía. Los dedos, largos y delgados, se movían ágiles, rápidos y seguros. Imaginó que el músico acariciaba su cuerpo con la misma intensidad con la que tocaba el instrumento. Decidió esperarle a la salida para presentarse y conocerle. Lo que desconocía era que esa profesión no daba grandes cantidades de dinero y que esas mismas manos tocaban el piano con la misma agilidad, rapidez y seguridad con la que robaban joyerías.

sábado 5 de septiembre de 2009

DESAPARICIONES

Varias desapariciones ocurridas en el barrio en la última semana tenían atemorizados a los vecinos. Las víctimas eran chicas jóvenes que gozaban de buena salud. Se producía una desaparición a diario. La policía no sabía si seguían vivas o no. No se hablaba de otro terma en las calles, las plazas y los comercios, como en la carnicería de Tomás.
—Le he dicho a mi hija que vaya con cuidado.
—Le he dicho lo mismo a la mía.
—Ponme esa pierna. El otro día me llevé una. Estaba tan tierna…
Tomás sonrió. Si conocieran la procedencia de la carne…

martes 1 de septiembre de 2009

FIESTAS POPULARES

Las fiestas en honor al patrón San Roque iban a empezar en el pueblo de P****. Pero la polémica llegó cuando los habitantes supieron que el ayuntamiento había recortado el presupuesto destinado a ellas a causa de la crisis: ese año se suprimirían los encierros de las vaquillas. La mayoría de los lugareños mostró su indignación el día de la inauguración, cuando, al finalizar el pregón, abuchearon e insultaron al alcalde mientras éste abandonaba la plaza. Algunos se acercaron con la intención de golpearle. Varios objetos volaron en el aire. El edil se sintió como una vaquilla en un encierro.

miércoles 26 de agosto de 2009

OFICIO

Trabajas al aire libre, sintiendo el viento frío en invierno, las lluvias purificadoras de otoño y primavera y el calor húmedo en verano, y en pleno contacto con la naturaleza: la tierra se desliza a tus pies, las flores se esparcen por todas partes y los cipreses, altos, se alzan majestuosamente hacia el cielo. Pero lo que más destacas es el profundo y constante silencio. Palabras que en su momento no se pronunciaron y que ya no se van a poder pronunciar. No entiendo que nunca te haya acabado de gustar el oficio de enterrador.

jueves 20 de agosto de 2009

DIFERENCIAS

Como todas las mañanas, salió de casa para ir a trabajar. Dio unos pasos y se giró. Detrás de una de las ventanas estaba su mujer, Carol, con su hijo de tres años. Con gestos, se despidieron. Después se metió en el coche. Segundos después, Carol escuchó un terrible estruendo al mismo tiempo que vio como el coche estallaba en miles de pedazos de hierro y empezaba a arder. Cómo le explicaba al niño que a su padre le había matado una banda terrorista, en nombre de la libertad y la independencia de un pueblo, porque no compartía sus ideas.

domingo 16 de agosto de 2009

FUEGO

Al principio, una alta y espesa columna de humo asfixiando el horizonte. A continuación, un tembloroso resplandor anaranjado. Después, una gran lengua de fuego quemando los cultivos, el esfuerzo del trabajo, los bosques, la vida, las casas, el futuro. Y aún después, una larga fila de personas abandonando sus hogares para huir del incendio. Y al final, ceniza, calcinación, una inmensa y negra solitud. Sonrió, frotándose las manos, mientras miraba los resultados de su obra: con aquellos parajes naturales ya arrasados se especularía urbanísticamente y se construiría un gran complejo turístico.

miércoles 12 de agosto de 2009

VACACIONES

Había sido un año duro laboral y sentimentalmente. Tenía ganas de que llegara agosto para irse de vacaciones a un país extranjero, y así desconectar y descansar. Hacía meses que tenía comprado los billetes de avión y reservado el alojamiento. Deambularía por las calles, visitaría los monumentos más emblemáticos y se aproximaría a sus gentes. Lástima que finalmente no pudiera viajar debido a que, unas semanas antes de la partida, la situación política y social del país se volviera inestable por un golpe de Estado por parte del Ejército que hizo que el presidente elegido democráticamente tuviera que exiliarse.

martes 19 de mayo de 2009

ESCENA

Nubes negras sobre cielo negro confusión el pueblo al fondo las manos en los oídos la intensa luz amarilla de un gran fanal desesperación la montaña iluminada para no oír el ruido de los disparos las manos en los ojos charcos de sangre cadáveres amontonados para no ver el horror de la guerra sangre roja sangre rota fila de soldados perfectamente alineados muerte inminente fusiles perfectamente alineados muerte segura los brazos levantados el miedo en el rostro muerte no deseada vida rota.
Salí conmocionada del Museo del Prado. "Los fusilamientos del 3 de mayo" de Goya me habían impactado.

lunes 11 de mayo de 2009

EL CASO IVANOVICH

Nadia, la asistenta, entró con la bandeja. Iván Ivanovich observó que una de las tazas estaba separada del resto, que le tocó.
—El té. Como todas las tardes.
—Tienes mala cara —comentó alguien.
—Últimamente tengo fuertes dolores. ¿Desde cuándo…? Sí, al poco de entrar Nadia a trabajar. Debería ir al médico.
—No hace falta —dijo Nadia—. Con una buena alimentación y reposo…
Iván cogió la taza.
—¡Esa no es la tuya! —exclamó Nadia.
La miró, extrañado. Entonces comprendió. Ser periodista en un diario contrario al Gobierno ruso, su oposición a Vladimir Putin y al conflicto checheno… Estaba siendo envenenado.

jueves 7 de mayo de 2009

LA CONFERENCIA

Pilar Tena, catedrática de Literatura Española, especialista en poesía española contemporánea y autora de diversos artículos e introducciones, debía impartir una conferencia sobre Lorca en el Ateneo Barcelonés.
Miró al auditorio. Sólo había diez personas, de una capacidad para cien que tenía la sala.
—¿Esperamos algunos minutos? —propuso al director del ateneo, sentado a su lado a la mesa.
—No creo que venga nadie más. Es la final de la liga española de fútbol. Es un Barça-Madrid.
Pilar suspiró. Cuando estaba a punto de empezar la lectura, el director se levantó, pidió disculpas y se marchó.

jueves 30 de abril de 2009

ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES

Entré en la librería a comprar un ejemplar del Estatuto de los Trabajadores y un manual de prevención de riesgos laborales. Pregunté a la dependienta en qué pasillo podía encontrarlos. Sus indicaciones me llevaron a la sección de ciencia ficción.

sábado 25 de abril de 2009

EL MISTERIO DE LOS HOYOS

Al pueblo llegó una extraña forastera. Compró una casa vieja y grande que estaba abandonada desde hacía tiempo. Cavaba hoyos en el jardín y en el huerto, que quedaron completamente perforados. Los agujeros eran de diferentes tamaños y profundidades. Algunos los tapaba y días después los volvía a abrir. Los vecinos le preguntaban por qué los hacía, pero ella nunca respondía. Empezaron a hacerse todo tipo de hipótesis. «Quizás esté cavando su propia tumba», dije con un tono de voz entre lúgubre y burlón.

martes 21 de abril de 2009

DE MADRUGADA-AL AMANECER

Temo el amanecer, no quiero que llegue, quiero que el tiempo se detenga en esta madrugada… Madrugada metálica, madrugada de espacio reducido y movimientos limitados, madrugada del calor que ya no me das… ¡pero madrugada viva!… Si el amanecer significase caminar en un océano de libertad… ¡pero no!… Hace tiempo que la muerte baila alrededor de mi cintura en una danza ávida… Y al amanecer… el silencio, la oscuridad, el fin, ¡sólo el fin!…
Al alba le sacaron de la celda. Le condujeron por el corredor de la muerte hasta llegar a una sala donde le pusieron una inyección letal.

viernes 17 de abril de 2009

CONTRADICCIÓN

El Gobierno español anunció que el ministro de Asuntos Exteriores iniciaría una ronda de conversaciones con el primer ministro de Israel y con el de Palestina para mediar en el conflicto que ambos países mantenían. Añadió: «Queremos que se cumpla la resolución 181 de la ONU, por la que se aprueba la creación de un Estado palestino. Y el diálogo debe ser la única solución para resolver el conflicto».
Días después de estas declaraciones apareció en los medios de comunicación la siguiente noticia: «España vende armas a Israel por un valor de un 1.500.000 de euros».

lunes 13 de abril de 2009

ÉL

Sabía que lo podía encontrar todos los días en el mismo sitio. Lo hallaba siempre sentado, con la espalda reclinada, el codo derecho sobre el muslo izquierdo, los nudillos en el mentón y el brazo izquierdo sobre la rodilla izquierda. Su actitud reflexiva y los músuculos en tensión revelaban un gran sufrimiento. Me hubiera gustado preguntarle en qué pensaba, acariciar la seriedad de su rostro, besar la fragilidad que transmitía… Nunca me atreví.
La empresa me comunicó un traslado de lugar de trabajo: ya no sería la vigilante de seguridad del Museo Rodin. No vería El pensador.

miércoles 8 de abril de 2009

FERVOR

La cena en la sartén, a medio hacer. En las oficinas, las cuentas sin cuadrar. Los establecimientos, vacíos de clientes. La mitad del país salió a la calle para participar en las procesiones de Semana Santa. Con fervor exaltado, rezaban por la salud de la familia y los amigos, por la abundancia de lluvias que paliaran la sequía, por mantener el trabajo en tiempos de crisis económica. La otra mitad se quedó en casa, tratando de entender, sin conseguirlo, lo que hacían.

viernes 3 de abril de 2009

DÍA DE LLUVIA

A Luisito le encantaba pisar los charcos en los días lluviosos.
La sensación de control en el sprint. De libertad en el salto. De liberar los miedos en el aterrizaje. ¡Chas! Sentir el agua bajo los pies salpicando las botas, el chubasquero. ¡¡¡Plafff!!! Ver como las gotas se estrellan contra las aceras. ¡¡¡¡¡Plaaaaasssss!!!!!
De repente vio el charco más grande hasta el momento. Eran los que más le gustaban. Cuando iba a saltalo, una mano le atenazó el hombro y una voz amenazante le ordenó:
-¡Ya está bien! ¡Vámonos!
Cabizbajo, siguió a su padre. Siempre le aguaba los juegos.

lunes 30 de marzo de 2009

PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS

A Margarita Durán le iban a conceder el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por sus estudios sobre el impacto negativo de la actividad humana en el medio ambiente y por el planteamiento de medidas para evitar su degradación, como el consumo razonable de las energías más contaminantes. ¿Consumo razonable? Mierda. Recordó que había dejado la luz del recibidor encendida al salir de casa. Llevaba dos días de viaje y le quedaban otros dos. Este despiste suponía el despilfarro energético contra el que luchaba en sus investigaciones. Bueno, mientras nadie se enterase..., pensó, asiendo con fuerza el galardón.

lunes 23 de marzo de 2009

LA FUGA

Romeo llegó a casa de Julieta. Se quedó debajo de la ventana de su habitación. Tiró una piedrecita. Era la señal convenida: si ella se asomaba, significaba que aceptaba fugarse juntos. La familia de ella (los Montesco) y la de él (los Capuleto) se oponían a la relación. No sucedió nada. Quizás no lo había oído. Lanzó una piedra más grande. Nada. ¿Se habría dormido? ¿Sus padres habrían descubierto los planes y la tendrían retenida? ¿Se habría arrepentido? Arrojó otra aún mayor. Se rompió el cristal. Sonó un grito. Julieta apareció en la ventana, con un ojo ensangrentado.

martes 17 de marzo de 2009

OTROS MUNDOS

La barca empezó a balancearse peligrosamente debido a una fuerte marejada. Él, de pie en la quilla, se tambaleó y cayó al mar. Intentó mantenerse a flote. Pero entonces se preguntó por qué querer seguir viviendo en un mundo que conocía y en el que nunca se había sentido a gusto del todo, del que no comprendía muchas de las cosas que pasaban en él y del que no conseguía seguir el ritmo al que iba. Estaba convencido de que existían otros mundos menos ruidosos, menos frenéticos, menos violentos. Dejó de chapotear.

lunes 22 de diciembre de 2008

VIDA

… Que una persona cercana a ti entre de puntillas
en tu habitación cuando duermes
y estire suavemente la sábana hasta los hombros.
Tus besos somnolientos de aroma a capuchino
y tostadas de mantequilla a las ocho de la mañana.
Salir a la calle cuando llueve, extender los brazos
y dejar que las gotas resbalen por el cuerpo,
y que te tomen por un loco.
Caminar sin mapa ni reloj por una ciudad desconocida,
mientras la luna ilumina tus pasos con fría luz de plata.
Tu ensoñadora sonrisa de espuma
cuando te abandonas a tus pensamientos.
Una cerveza con sabor a conversación entre amigos
en un día caluroso.
No querer que el mago te revele sus trucos de magia.
Bañarse desnudo en un río bajo la aurora de cobre.
Sentir el viento en la cara al correr por una pradera
y dejarse caer como una pelota por la ladera.
Las siete verdades que debe tener en cuenta el hombre:
la experiencia, los sentidos, los sueños, el presente,
la esperanza, la libertad… y la vida misma.

domingo 14 de diciembre de 2008

VIDA

Las pupilas negras porque están inyectadas en el mercurio
de los deseos que no se cumplen.
El cianuro del miedo que paraliza la voluntad.
Los malentendidos producidos por las palabras
que se quedan atascadas en mitad de la garganta.
Boca que duele de tanto contener besos.
Puestos de vigilancia en todas las esquinas de la ciudad,
con militares observando todos tus movimientos.
Limitar las ideas mediante fronteras de metal en el terreno.
El sonido, la visión y el sufrimiento
de la guerra en la televisión.
Poemas escritos con la tinta negra de las malas horas,
la tinta roja de las etapas de alborozo,
la tinta blanca de las dudas en el día a día,
la tinta verde de los periodos llenos de expectativas.
Poemas que permanecerán en el olvido
porque serán arrojados a los abismos de la indolencia…

lunes 1 de diciembre de 2008

ESTOY CANSADA


No os entiendo.
Estoy cansada de cruzarme
con vuestras palabras y gestos violentos siempre a punto,
el obispo que predica la humildad en un altar de oro,
el militar que trabaja en misiones de paz,
los políticos que no convierten sus promesas en realidades.
De comprobar que vais con prisa
de la casa al trabajo, y viceversa:
las galletas en el bote de galletas,
hormigoneras que no cesan de girar,
quitar el polvo que se volverá a posar,
carcasas para tanques.
Sí, definitivamente no os entiendo
y estoy cansada de vosotros.
Por eso, hoy sólo os pido que me dejéis
con mis canciones y mis libros.
Porque quiero conocer las historias
que hay en los libros y en los libros;
ésas que, paradójicamente, habéis creado vosotros.

viernes 21 de noviembre de 2008

ADIÓS, AMIGOS


Y bien, amigos míos:
os tengo que decir adiós.
Sí, me marcho. Aunque aún no sé adónde.
Esta ciudad, a mis veinticuatro años,
no quiere guarecerme en ninguna de sus casas
ni ofrecerme trabajo.
Pero sé que nos volveremos a ver.
Pensaré en vosotros y en lo que hicimos juntos.
Hemos compartido confidencias entre tazas de café,
vertido opiniones en vasos de cerveza,
bebido los recuerdos de las copas de vino.
Las risas, anhelos y propósitos
en los viajes y juegos que hemos realizado.
Recordaré el viaje de fin de curso en el instituto,
el mundo visto desde un escenario de teatro,
la tarde de los sábados en la discoteca Dixi,
fines de semana transcurridos en casas rurales.
Perdonadme, amigos,
si hablé cuando debí escuchar,
si fruncí el ceño cuando debí sonreír,
si no dije a tiempo un consejo o palabras de ánimo.
Y bien, amigos míos:
os tengo que decir adiós.
Pero sé que nos volveremos a ver.

lunes 17 de noviembre de 2008

REFLEJOS

He aprendido a peinarme sin mirarme a los espejos.
Porque reflejan la imagen de lo que soy.
Reflejos de mi fealdad y timidez
se proyectan en los azulejos del baño.
Detrás de estos ojos aparentemente alegres
se esconde el brillo de consumar
con alcohol vigilias vacías y ajenas
―como si no tuviera cama propia―
en bares repletos de solitarios,
igual de solitarios que un whisky sin hielo.
Dentro de este semblante con gesto amable
hay la indiferencia amarga de ver pasar estúpidamente
años que parecen siglos, en lugar de vivirlos.
Al otro lado de esta frente juvenil
se puede encontrar un prematuro cansancio
que se ha quedado en mi voluntad.
Quiero hacer desaparecer mi imagen.
Golpeo el espejo con el puño.
La imagen se rompe en varios pedazos acristalados
que se clavan hasta el último rincón
del baño y de mi conciencia.
La sangre se escurre por la palma
con la misma facilidad con que se desliza
una hoja de papel de la mesa al suelo.
Pero aunque éste y todos los espejos se rompieran,
la esencia de la imagen persistiría.

miércoles 12 de noviembre de 2008

EN EL FUTURO

Navegaré por los mares sin asir el timón
y dejaré que el barco me lleve adonde quiera:
hacia lo lejano, lo ignoto, la deriva, el naufragio.
Arrojaré los termómetros, las brújulas y los cronómetros
a la hoguera cuando llegue San Juan,
y que las llamas se traguen la acumulación de cifras,
los puntos cardinales que indican el camino seguro,
el orden del tiempo.
No tocaré las cuerdas de mi vieja guitarra
para que suenen notas desgarradas en melodías tristes.
Y si creyera,
rezaría para que me enviaran a la locura del Infierno,
y no a la ambigüedad del Purgatorio
o a la tranquilidad del Cielo.
Me enroscaré como una gata a tu cuello ardiente
y tu cintura salvaje sólo cuando yo lo decida.
En el futuro.

jueves 6 de noviembre de 2008

SOÑÉ QUE ERA AIRE

Muchas veces he soñado que era grito.
Un grito desconcertado, intenso, exaltado.
Porque eso soy yo: miedo, dolor, locura.
Sólo eso. Nada más que eso.
Pero la última vez soñé que era aire.
Aire que, revoltoso, gira,
se pone del derecho y vuelve a voltear.
Aire que tiene por compañía
la cara hipnótica de la luna llena
y la línea difusa entre el horizonte y el mar.
Aire que viaja a los cuatro puntos cardinales,
y se cuela entre las gentes, acariciándolas.
Soñé que era aire para no ser grito.
Soñé que era aire para no ser miedo, dolor, locura.
Soñé que era aire para ser libertad.
Sólo eso. Nada más que eso.
Pero desperté: nunca podré ser aire.

domingo 2 de noviembre de 2008

TÀRREGA


Gentes venidas de todas partes.
Uno de los pórticos de la plaza.
Contra una columna, debajo de un arco,
un beso que tenía el tacto suave
de tu suéter azul de algodón,
el olor caliente del pan recién hecho,
el calor que desprendían las viejas calles empedradas,
el fuego de los malabares que ardía en nuestros labios,
la sonoridad de las risas provocadas por las bromas
que gastaban los payasos de mirada lánguida,
la invitación de los actores de teatro
que actuaban en aquella carpa
a visitar lugares en los que no estuvimos
y a los que probablemente no iremos,
a conocer personajes curiosos,
a vivir múltiples vidas diferentes a las nuestras.
El atardecer nos sorprendió en la plaza.

lunes 27 de octubre de 2008

EL TIEMPO ES UN PEZ NEGRO


El tiempo es un pequeño pez negro.
Así como intentas agarrar uno y se escurre entre tus dedos,
el tiempo coletea caudal abajo.
Debería haber contemplado el ocaso
desde las piedras inmemoriales del Stonehenge.
Debería ofreceros consejos de colores
y aleteantes palabras de ánimo que flotaran como libélulas.
Debería haber permitido que tú, hombre,
dejaras esparcidos ríos de semen
cuando entraste en mi útero.
Debería haber conseguido con mis textos
que comprendieras mis alegrías y contradicciones,
mis aspiraciones y desesperanzas.
Sin embargo, escribo desde esta ciudad
que me atrapa con su densa atmósfera sofocante
que huele a nitrógeno podrido.
No he dicho ni he hecho por vosotros nada especial.
No he concebido piel ni sonrisa de niño como seda.
No sé si he logrado con mis textos
que comprendieras mis alegrías y contradicciones,
mis aspiraciones y desesperanzas.
El tiempo es un pequeño pez negro.

jueves 23 de octubre de 2008

L'OVELLA NEGRA


Siempre con un libro bajo el brazo,
paseábamos en el tiempo y la historia
por las calles angostas y torcidas del Raval,
hasta llegar a l’Ovella Negra.
El grosor de la penumbra
y la temperatura de la humedad.
Nos sentábamos en la mesa redonda del centro.
Una moneda, el botón de selección,
y la máquina nos ofrecía las canciones
del buscavidas de Manolo García
y los canallas de los Red Hot Chili Peppers.
Hablábamos de cine ―sobre todo, cine francés―
y literatura ―Kafka y Cortázar encabezaban la lista―,
y teorizábamos acerca del azar
en los encuentros y desencuentros en las vidas.
Acabábamos leyendo el largo lamento de Salinas
o los sonetos oscuros de García Lorca
con voz temblorosa y desesperada a un tiempo,
como si lloráramos la ausencia de un amor
o la no correspondencia.
Al final íbamos a comer a las Ramblas,
mientras cargábamos el peso de ambas experiencias.

viernes 17 de octubre de 2008

CANCIÓN DE DÍA PARA LOS AMANTES DE NOCHE


SKY ROOM
El hotel donde el sol,
que viste un pijama de un amarillo pálido y distante,
se junta con la luna, que se despierta
entre bostezos de tonos púrpura y rosáceo;
y uno no sabe cuándo empieza y acaba el día.
El hotel donde el sudor, los gemidos,
las lenguas y el deseo de los amantes
se unen en un solo movimiento violento
formando una única carne y un único sexo.
Para entonces, las flores ya habrán vuelto a crecer,
y cuando los amantes se levanten,
se encontrarán que, debajo de la cama,
ranas naranjas y peces verdes
nadan entre nenúfares en un océano de rosas.
En el hotel SKY ROOM.


viernes 10 de octubre de 2008

AÑO 2005


Paseo por el parque donde jugábamos
a ser lo que no éramos ―adultos―.
Pedazos de nube con sabor a chocolate en el pan.
Mezclábamos puñados de arena
con el color de nuestros ojos.
Pero en el estanque ya no hay ranas ni nenúfares;
parece que un huracán los hubiera arrastrado.
Desde entonces, los niños ya no juegan.
Por eso murieron.
En el campo, la hierba crece amarillenta y áspera
como una corteza de limón.
Ya no brotan flores que los enamorados
puedan ofrecerse para llenarse los vientres y los sexos.
De regreso a casa
me muevo entre los peatones
buscando en ellos comprensión.
Pero caminan fijándose en las aceras.
El cariño se desliza por la calzada
hasta colarse por la alcantarilla
hacia lo tenebroso y lo desconocido.
Las ratas harán con él lo que quieran.
Porque ellas son las dueñas de la ciudad.

martes 30 de septiembre de 2008

ÚLTIMO DÍA DE VERANO


En la puerta, las maletas. Yo, al lado.
Quince minutos, y nos iremos.
Delante de la casa, Carlos con su cámara.
Llegada la madurez,
veremos en el álbum de la memoria
fotos de sonrisas plateadas reflejadas en la piscina,
labios de miel que ruedan por un campo de trigo,
el mantel, la fiambrera, la comida y las abejas.
Volutas grises envuelven a Paula, en el porche,
y un trago de líquido dorado y refrescante
se desliza garganta abajo.
Cigarrillo y cerveza que han sabido
a amor fugaz de verano
—querías creer que no era pasajero,
pero sabías que lo iba a ser—,
y ahora saben a resignación nostálgica.
A su lado, Inma piensa en lo vivido en ese verano,
en un afán porque permanezca
lo que aún es pero ya está dejando de ser,
y se mezcla con lo que aún no es pero será:
las reflexiones que quisimos decir
y que al final callamos,
conciencias bronceadas de vitalidad y vacilaciones,
ángulos, planos, medidas y proyectos.
Transcurren los quince minutos.

miércoles 24 de septiembre de 2008

NO QUIERO SER POETA


Yo quisiera, de verdad, ser el poeta
de la claridad, de la primavera, del placer,
yo quisiera ser el poeta del amor.
Mas no puedo. Al menos hoy.
Hoy sólo puedo contar que la casa es silenciosa,
porque es mentira que el cartero siempre llame dos veces;
ni siquiera una para repartir los recibos.
Que mi perro ya no me recibe cuando llego a casa
ni duerme al pie de mi cama.
Que en el pasado
en aquel florero había dos rosas rojas,
y ahora sólo permanece el agua corrompida por el tiempo.
Que ya a media tarde el leño dejó de arder
y quedan rescoldos que no consigo avivar.
Que de estas cuatro paredes frías
cuelgan cuadros clavados por recuerdos
que quisiera que cayeran al suelo
y se resquebrajaran.
Podría continuar. Pero no quiero.
Porque si sólo voy a escribir para explicar esto,
entonces no quiero ser poeta.

domingo 14 de septiembre de 2008

AL SUR


Al diablo el diablo
de jornadas largas y grises como gabardinas,
trabajos más pesados que una tonelada de papel.
Subamos al coche y vayámonos al sur.
De fondo, el viejo rockero de New Jersey
canta a los días mejores que están por venir.
Ya huelo en el aire a hierbabuena y jazmín.
Veremos las colinas redondeadas y rosadas como senos;
y así como la brisa las palpa,
dejaré que tus manos acaricien mis pechos.
Para el coche. Déjalo en el arcén y bajemos,
porque quiero que te frotes conmigo
en la gravilla que arde al sol.
Y las sombras del atardecer,
escarlatas como las sábanas
de la cama que acabaremos por compartir.
Y si me pierdo,
podré regresar gracias a los surcos perfumados
que tus pasos dejen en el camino.
Quiero un jerez, porque tengo sed y quiero beberte,
a tragos cortos, saboreándote lentamente.
Y en la playa contaremos los diminutos y lejanos
puntos brillantes del horizonte.
En el sur.

lunes 8 de septiembre de 2008

POST MÓRTEM


En el plato, las migajas de la última cena.
Marcas rojizas en el borde de la copa de vino.
El placer de la conversación en largas sobremesas.
Evocaciones de tristezas vertidas en la copa.
En el estudio, todo lo que fui:
fotos de personas a las que estimé;
postales de pueblos a los que quisiera volver;
libros que desprendían un olor
a mundos diferentes al mío,
a personajes curiosos, a pasiones y sexo furiosos;
en el equipo de música,
Bruce Springsteen susurra una balada
con la voz algo ronca, pero cálida y cercana,
como si una persona querida te hiciera una caricia.
Y lo que quedaba por hacer, que era mucho:
un listado de pensiones y un mapa de carreteras
para hacer un viaje al sur;
en un cajón, varios cuadernos:
sólo dos de ellos escritos y los demás en blanco,
que no rellené porque pensaba que tenía tiempo.
Y también los besos, abundantes,
que aún guardaba mi boca para tu boca.
Mis amigos me estarán esperando en el bar
para azucarar el café con las charlas.
En el salón, mi madre se ahoga
en un charco desesperado de sollozos fúnebres.

viernes 29 de agosto de 2008

ANTE MÓRTEM


Un giro de la llave a la izquierda.
En el recibidor, el abrigo y el maletín.
Una cerveza y unas patatas, el sofá
y un programa de televisión algo banal.
Las nueve, y de repente… lo ajeno.
Ningún perro ladra su soledad a la luna nebulosa
y las motos no agujerean el ozono
ni los tímpanos con el ruido de sus motores.
Los vecinos ya han dejado de vomitarse a los oídos
y sus conciencias sus defectos y miserias,
como una bofetada inesperada y dolorosa.
La iluminación es cada vez más tenue,
igual que una cena romántica para dos
―pero en la que las velas proyectan
premonitoriamente formas funestas―.
Un olor putrefacto empieza a impregnar el comedor:
huele a pescado que lleva un mes en el frigorífico,
a náusea más grande que una mancha en el sillón.
Las paredes se dilatan y se contraen
como en una experiencia alucinógena.
¿La muerte está próxima, acaso?
Y si es así, ¿la de quién? ¿La del perro?
¿La de los motoristas? ¿La de los vecinos?
Corro como una loca por todo el piso,
como si buscara las llaves perdidas.
Llego al cuarto de baño.
Algo me hace intuir que ahí está la respuesta…
¡El agua del váter reflejará la imagen del futuro muerto!
Me asomo… En el váter ¡aparece mi rostro!

sábado 23 de agosto de 2008

CUANDO ERA PEQUEÑA...

Cuando era pequeña, de mayor quería ser viajera.
Quería tener los ojos del viajero para descubrir
qué secretos esconden las pirámides egipcias,
las pagodas chinas, el Machu Picchu.
Quería tener sus oídos para escuchar
el son frenético de los tambores de las tribus africanas,
el rumor de la corriente del río Nilo
al chocar contra las piedras.
Quería tener su olfato para oler
la fragancia de la flor más rara del mundo,
el efluvio penetrante que emana del enamorado.
Quería tener su paladar para degustar
el crujir fresco en la boca de un pedazo de nieve
de las montañas del Kilimanjaro,
el gusto de la sal en la lengua
al zambullirse en un mar de coral.
Quería tener su tacto para sentir
el rocío en la espalda al tumbarse
en la hierba tierna de la campiña inglesa,
el estremecimiento caliente del cuerpo al rozar otro cuerpo.
Pero tengo lo que tienen ellos.
Un café que no sabe a café,
facturas a medio pagar, un trabajo rutinario,
una terrible jaqueca debido al ¡rrrrrrr!
de las taladradoras perforando las aceras,
un coche que contamina lo que ha visto y oído el viajero.
Soy como ellos querían que fuera.
Soy bastante joven. A lo mejor aún estoy a tiempo.

lunes 18 de agosto de 2008

SERÉ...

Seré:
mandíbula y pómulos hundidos,
desvarío, incomprensión,
huesos prominentes, enfermedades,
seré muchas vivencias,
agonía, mortaja,
memoria y olvido a un tiempo,
tierra, piedra, polvo en el suelo,
o cenizas esparcidas en el agua o en el aire.
Pero cuanto más tarde, mejor.

domingo 10 de agosto de 2008

SOY...

Soy:
ya no soy muro sino valla,
renovadas ambiciones al no conseguir las anteriores,
alegría en bastantes ocasiones,
casi siempre soledad,
cicatriz seca desde los cabellos hasta los talones,
temor en algunos momentos,
pesadillas en la madrugada,
silencio tanto en el silencio como en el tumulto,
puedo ser eternidad gracias a mis versos,
frío sólo en invierno,
enigma aún a medio resolver,
incertidumbre en algún que otro instante,
errores pero no tan frecuentes,
soy más seguridad, acción, madurez, experiencia.
No soy:
lloros que se ahogaban en la almohada,
aullidos que rebotaban contra las paredes de la habitación,
oscuridad a mediodía,
temblor desde el anochecer hasta el alba,
no soy valentía, inteligencia, sabiduría, talento,
no soy poeta.

miércoles 6 de agosto de 2008

FUI...

Fui:
muro infranqueable para mi familia y amigos,
ambiciones de futuro en la adolescencia,
pesadumbre en bastantes ocasiones,
siempre soledad,
llaga profunda desde los cabellos hasta los talones,
lloros que se ahogaban en la almohada,
aullidos que rebotaban contra las paredes de la habitación,
oscuridad a mediodía,
temor en frecuentes momentos,
temblor desde el anochecer hasta el alba,
pesadillas en la madrugada,
silencio tanto en el silencio como en el tumulto,
creí ser eternidad,
fui frío también en verano,
enigma que esperaba a ser resuelto por alguien,
incertidumbre en muchos instantes,
cúmulo de errores.
No fui:
seguridad, valentía, inteligencia, acción,
sabiduría, talento, madurez, experiencia,
no fui poeta.

martes 10 de junio de 2008

50


Por los tejados
se escurren el instinto,
la voz, el orden.

lunes 2 de junio de 2008

49

El faro alumbra
los sentidos, la lógica,
las dimensiones.

martes 27 de mayo de 2008

48

Caricias húmedas.
Besos callados.
Los amantes del puente.



jueves 22 de mayo de 2008

47

Proyectos. Risas.
Gestos. Canciones.
Transitan por el puente.

martes 6 de mayo de 2008

46

Una salida
que haga alumbrar
la palabra precisa.

miércoles 30 de abril de 2008

45

Dejé atrás árboles,
campos, montañas.
No sé si volveré.

domingo 20 de abril de 2008

44

Última panorámica:
farolas, árboles,
coches. Adiós.



martes 15 de abril de 2008

43


Como los patos,
quiso nadar, volar.
Se quedó en tierra.

viernes 4 de abril de 2008

42

Retar la vida
con este gesto:
el de la valentía.

sábado 29 de marzo de 2008

41

La historia, el tiempo,
cuando crujen las piedras
bajo nuestros pies.

miércoles 19 de marzo de 2008

40

Piedras dormidas,
silenciosas, inertes.
O tal vez no.

domingo 16 de marzo de 2008

39

Formas fantasmagóricas
gracias al juego
de luz y sombra.

lunes 10 de marzo de 2008

38

Viajar cruzando
por las coordenadas
espacio-tiempo.

miércoles 5 de marzo de 2008

37

Quietud. Reflejos.
El puerto. Mástiles.
¿Los barcos zarparán?

viernes 29 de febrero de 2008

36

Sensación de opresión.
Constante búsqueda
de libertad.

domingo 24 de febrero de 2008

35

Arrojar el cansancio
y la rutina
baranda abajo.

martes 19 de febrero de 2008

34

Círculo de oro.
En plano horizontal.
Un nuevo día.





viernes 15 de febrero de 2008

33

Campos estériles
de ideas, sentimientos.
Muerte temprana.

jueves 7 de febrero de 2008

32

Nadie me dijo
que había que correr
campo a través.

jueves 31 de enero de 2008

31

Luces en rápidos
e intermitentes
movimientos continuos.

domingo 27 de enero de 2008

30

Razón, afanes,
voluntades, destino.
Se despeñaron.

martes 22 de enero de 2008

29

Quiso coger
nubes, sueños, deseos.
Nada en la mano.

martes 15 de enero de 2008

28

Fachada blanca.
Porticones abiertos.
¿Coges las rosas?

viernes 11 de enero de 2008

27

Última luz.
Figura en sombras.
¿Portadora de enigmas?

jueves 3 de enero de 2008

26

O escucha amables
historias de la calle
bajo la sombra.

viernes 28 de diciembre de 2007

25

Maúlla el gato
sus miedos, soledades
y otros poemas.

sábado 22 de diciembre de 2007

24

Hay que huir.
Rápido; muy, muy rápido.
Lejos, muy lejos.

domingo 16 de diciembre de 2007

23

El pez se mueve
en aguas transparentes.
¿Y yo? No sé.

lunes 10 de diciembre de 2007

22

En las alturas
intuí la caída
de algunos héroes.

miércoles 5 de diciembre de 2007

21

Sólo caminos.
Desiertos, infinitos,
imprevisibles.

viernes 30 de noviembre de 2007

20

Final del día.
¿Se cumplieron tus retos?
¿Y tus promesas?

domingo 25 de noviembre de 2007

19

Me condenaron
a la más horrorosa
de las sonrisas.

domingo 18 de noviembre de 2007

18

Busco lo extraño
en mundos paralelos
al que es tangible.

lunes 12 de noviembre de 2007

17

De madrugada
desgarró el aire frío
a dentelladas.

lunes 5 de noviembre de 2007

16



Contradicciones
e incertidumbres.
Escena suburbana.










Fragmentos de recuerdos
en soledad.
Bajo el asfalto.








Pensamientos fugaces
fluyen en trazos
blancos y negros.

jueves 1 de noviembre de 2007

15



Un río de aguas negras,
reflejos, luces.
Visión onírica.

viernes 26 de octubre de 2007

14

Nuevos espacios
al crear prodigiosas
formas geométricas.

sábado 20 de octubre de 2007

13

Tarde de otoño.
Una balada
y lágrimas de lluvia.

lunes 15 de octubre de 2007

12

Las olas llevan
el olor blanco
de la espuma a las rocas.

lunes 8 de octubre de 2007

11


Las olas traen
ritmos de azul intenso
contra las rocas.

miércoles 3 de octubre de 2007

10

Las luces de neón
reflejan lágrimas
sobre el suelo húmedo.

jueves 27 de septiembre de 2007

9

Encrucijadas.
Mirada frágil
pero desafiante.

sábado 22 de septiembre de 2007

8

Peligro, tensión, drama.
Bajo aparentes
aguas tranquilas.

domingo 16 de septiembre de 2007

7

Capricho arquitectónico
de geometrías
y de colores.

lunes 10 de septiembre de 2007

6

Fugaz destello.
Instante de color,
luz, calor: vida.

miércoles 5 de septiembre de 2007

5

Aromas, sones.
Volúmenes, historias.
Salió a la calle.

viernes 31 de agosto de 2007

4

Escalinatas.
El afán de subirlas.
Triunfo final.

lunes 27 de agosto de 2007

3

Arroja al fuego
sus dudas para que ardan.
Renovación.

lunes 20 de agosto de 2007

2

Columna. Fuego.
Elevación.
Ardimiento del mundo.

martes 14 de agosto de 2007

1

Formas de pólvora.
Estruendo de colores.
Momento mágico.

lunes 9 de julio de 2007

XXIV


¡Avanzo! Sí, avanzo...
¡Pero no!... En realidad, no...
Apariencia, engaño, quimera.
¡Desciendo!
Por bases inestables,
perímetros de largo recorrido,
diámetros aparentemente rectos,
teoremas no entendidos,
las caras irregulares de los poliedros,
la fragilidad de los quebrados,
el laberinto de las raíces cúbicas,
la encrucijada que forman los ángulos,
el girar indolente de las esferas,
la confusión de los números irracionales,
la tensión que generan los planos superpuestos,
la fatiga de cargar sobre los hombros
y la memoria volúmenes pesados.
Magulladuras en el cuerpo y la voluntad
durante la caída.

martes 26 de junio de 2007

XXIII

Una lucha encarnizada entre Baco y Cronos
contra el hombre.

HOMBRE
Un día descubro, con pesadumbre y temor,
el horror de estar volviéndome insensible
a los placeres de la vida.

BACO
Antes veías todas las caras ocultas de la luna
gracias a hechizos realizados
por personajes extraños en países lejanos.
CRONOS
Ahora sólo ves el vacío en los ojos de la gente
que camina deprisa por la gran ciudad.

BACO
Antes degustabas abundantes manjares deliciosos
y el vino en la dorada copa de juventud.

CRONOS
Ahora tu lengua es de cal,
y el vino sabe a uranio y los manjares, a zinc.

BACO
Antes sabías cuándo estaba presente la persona amada,
porque olías sus gestos y sus palabras de vainilla.

CRONOS
Ahora el aire es de denso sofoco
por quemarse tu tormento debido a su ausencia.

BACO
Antes tocabas cuerpos y conciencias
hechos de carne, pasión, esperanza.

CRONOS
Ahora se te escurren arrugadas figuras borrosas
de niebla, incertidumbres, cansancio.

BACO
Antes las canciones hablaban de personajes rebeldes
que buscan la libertad en sus vidas.

CRONOS
Ahora te suenan a la marcha lenta
y solemne del réquiem que toca a muerte…
… La tuya, que está más próxima de lo que crees.

jueves 14 de junio de 2007

XXII


El reloj en la pared.
A la mañana siguiente, ya no está.
Esa misma noche…


Horizonte rojo:
maraña de hormigas rojas en el aire.
Caen furiosamente sobre los relojes.
¿El tiempo sangró?
Cabeza enterrada en la arena.
La lengua purulenta, el cuello maloliente, las pestañas sucias.
Se abalanzan rápidamente sobre los relojes.
Los agarran brutalmente.
La intención de fundirlos, doblarlos, retorcerlos.
¿Se consiguió la deformación del tiempo?
¿Y su destrucción?
Las manecillas salieron del reloj
persiguiendo la lengua, el cuello, las pestañas,
para ordenarles tareas que cumplir
de manera precisa y eficiente.


Fantasía, amanecer, despertar.
El reloj en el cajón, estropeado.
Alguien se dio prisa en ponerle una pila.

martes 5 de junio de 2007

XXI


Y sigo buscando la palabra exacta.
En la ceniza que se desprende
de la punta del cigarrillo al dejar que se consuma.
En los personajes solitarios
que se acodan en las barras de los bares.
En las miserias y alegrías
que hay detrás del escenario cuando se baja el telón.
En la sensación de misterio en la dificultad
de desentrañar los sentimientos
que se ocultan debajo de la máscara
en una fiesta de disfraces.
En la ficción de la realidad.
En el yo que no quiero ser yo.
En las vidas que no he vivido,
y que me gustaría haber vivido;
y en las que me quedan por vivir.
Cuando espero que dejes escrito un «Te quiero»
en el vaho del espejo al llegar a casa
—y no siempre está.
Pero creo que, en algún momento,
Casandra debió lanzar una profecía negativa contra mí.

lunes 21 de mayo de 2007

XX

1

Lunes, martes, miércoles, jueves y viernes.
Las ocho en el despertador.
Como siempre, te estará esperando con el desayuno
en la mesa: la leche, los cereales y la mermelada.
El fregadero, el lavavajillas y el estropajo:
los platos limpios sueltan un hilo de agua
que se escapa por el desagüe.
El jefe te da los buenos días con voz medio dormida.
En el despacho, los bolígrafos en el lapicero
y una gran pila de formularios para completar;
aunque en realidad querrías ser poeta,
y por eso a escondidas escribes versos,
porque consigues crear un espacio y tiempo de libertad.


2

Y la terrible desazón de tener la certeza
de caer en la monotonía de la semana.
De repente...


3

El despertador berrea desesperadamente
ocho alaridos agudos, y revienta en cientos
de pedazos de gris metálico.
La taza se ha volcado y la leche gotea por el mantel,
los cereales saben a plástico porque están caducados
y los escarabajos pasean impunemente por la mermelada.
Los platos limpios sueltan un espeso flujo granate
que se escapa por el desagüe.
Los buenos días en la boca desdentada y amarillenta del jefe.
En el despacho florecen uñas sucias en el lapicero
y los poemas -y los formularios también-
han sido completados
con una letra torcida y nerviosa que no es la tuya.

sábado 14 de abril de 2007

XIX

No entiendo que alguien pueda
pueda mirar con envidia y nostalgia
la juventud de un adolescente.
Sudé lágrimas de alcohol
y lloré pensamientos oscuros,
tan oscuros como haber tenido un mal día.
La lasitud precoz y el hastío eterno
en cada paso, palabra, gesto.
Caminé, tropezando, desorientada,
por sendas donde barrí con el estómago
dilemas tan retorcidos como raíces,
comí furiosamente con los ojos
el barro del desconcierto
y recogí con la frente la hojarasca
empapada de soledades.
Una vez asumida ésta,
soy más joven ahora que cuando
tenía dieciocho años.

miércoles 4 de abril de 2007

XVIII

El fusil disparó contra la mosca
en la ventana en una tarde de verano,
la rebanada de pan con miel,

las sábanas de algodón blancas tendidas al sol,
la aritmética y el abecedario de tiza,
las imperefectas formas geométricas
de la arquitectura civil,
las canciones de cuna.
Y dejó el plomo y la pólvora en el recuerdo
y la humillación en el pulmón y la nariz,
ojos púrpuras esparcidos
en campos de amapolas mutilados.
Largos años de laringes
que intentaron alcanzar la atmósfera,
pero quedaron atravesadas por una farola
y cayeron enterradas en el subsuelo;
pasos y miradas furtivas,
exilios interiores y exteriores,
puertas cerradas de habitaciones oscuras,
huidas desesperadas hacia atrás.
Ser poeta, ser ciudadano, ser hombre,
en tiempo de guerra, de dictadura.

lunes 19 de marzo de 2007

XVII

Un viaje a la desnudez,
al mundo de los sentidos: lo primigenio.
Acalorarse, tumbarse, acariciar,
tocar, acurrucarse, lamer,
agarrar, el sudor, arañar,
suavamente, ávidamente, los sexos,
besar, saltar, la boca,
la saliva, los brazos, rodar,
los cabellos, las mejillas, el cuello,
los pubis, desvestir, los pies,
los dientes, la piel, entrelazarse,
los pezones, la espalda, los párpados,
los flujos, las orejas, furiosamente,
el ombligo, gemir, oír,
husmear, observar, explorar,
las manos, los labios, la nariz,
lascivamente, las nalgas, la lengua,
los muslos, lentamente, mordisquear:
principio y final, o final y principio.

viernes 9 de marzo de 2007

XVI

Y espero la muerte
en el dedo de alcohol sin apurar
del cóctel ya caliente de la última fiesta.

En el vaho del espejo
que muestra mi imagen distorsionada pero real.
En las inútiles profecías no creídas de Casandra.
En el rastro negruzco que deja tras de sí
la llama azulada y naranja de la cerilla al quemarse.
En la realidad que raras veces
se pone de acuerdo con el deseo.
En la tos seca y constante del enfermo.
En los juegos de adultos
que practican los niños del barrio.
En las derrotas, rendiciones y condenas
que la vida nos pone en bandeja.
En la huella que dejan mis zapatos
al pisar la conciencia de sobrevivir.
En la lectura de los poemas de la consumación de Aleixandre.

viernes 23 de febrero de 2007

XV

Ondas marinas.
Ondas hertzianas.
Ondas sonoras.
Sucesión constante de movimientos vibratorios.
Transmisión en el tiempo y el espacio.
Fluir suave, lento.
Hacia la búsqueda de las partículas multicolores
de las estrellas de mar.
Hacia el principio de energía vital
concentrado en las cargas eléctricas en movimiento.
Hacia el sonido íntimo de dos copas de vino chocando
en una cena para dos.
Aparición súbita de un elemento perturbador
de la plácida normalidad.
Suspensión momentánea de los desplazamientos.
Instante de confusión. De tensión. Pánico.
Huida desordenada y dispersa.
Hacia la desesperación de enredarse en las algas
dentro de profundos abismos desconocidos.
Hacia el sentido de contradicción
encerrado en las cargas electromagnéticas.
Hacia el gigantesco aullido humano
desgarrador del frío de la madrugada.

lunes 12 de febrero de 2007

XIV

Llovió rosas negras bajo un cielo de alcohol
en un estanque de aguas pútridas.
Una rosa, dos, decenas de ellas caían
confundiéndose entre sí
al enmarañarse sus hojas anchas y largas
con las espinas puntiagudas.
Se enzarzaban alrededor de mi cuello oprimiendo
las oportunidades, el principio de vida,
la frontera entre la cordura y la locura.
Cercenaban las yemas de los dedos,
el prodigio de los fuegos artificiales,
las palabras de espuma.
Ríos de alcohol que empapaban el rostro,
los cuatros puntos cardinales,
los dioses de la fortuna.
Jugué mi última apuesta: lanzarme al estanque.
Y buceé buscando horizontes accesibles,

los meses de abril y mayo,
luciérnagas en la oscuridad,
la cara amable de la moneda,
párpados transparentes que vean más allá,
la libertad que dan los movimientos giratorios de las llaves.

martes 30 de enero de 2007

XIII

Arena. Sólo arena.
No la del desierto.
Ni la de la playa.
Sino la que habita en los ojos.
En la boca. En los oídos.
Fila de feroces alacranes que dañan la retina
provocando su desprendimiento:
visión parcial, visión alucinatoria,
visión profética, la no visión.
Revoltijo de plumas que atasca la garganta:
la lengua emplumada en un nudo
ahogando la capacidad de encadenar las sílabas:
la terrible imposibilidad de nombrar la realidad,
de nombrarte a ti.
Piedras arrojadas al tímpano destrozándolo:
y no poder escuchar nunca más el rumor
de caracolas, colibríes y amapolas
con que se llenan dos personas enamoradas
cuando se miran, se acercan, se tocan.
Maldita arena.

jueves 18 de enero de 2007

XII

La hija de Príamo y Hécuba ya lo predijo.
Pero, una vez más, nadie le creyó.
Y el duro, el resistente cuarzo cumplió su promesa:
en el momento más inesperado por todos
quebró sus aristas en varios fragmentos.
Fragmentos que viajaron en varias direcciones,
donde se desintegraron la corbata,
las cifras, butacas aterciopeladas,
documentos de identidad, los relojes, las agendas,
retratos familiares de antepasados,
un acomodado futuro decidido desde el presente.
Donde esperaba encontrar el acaso,
el mientras, el allá, el adónde, el parentésis,
el hoy, el además, los puntos suspensivos,
el aunque, el casi, el según, el adelante,
el acento (dia)crítico, el futuro imperfecto.
Excepto la joven adivina, todos
–incluidos los antepasados retratados–
enmudecieron de golpe del susto.

lunes 8 de enero de 2007

XI

Figuras humanas de blanco marmóreo
formas definidas
líneas equilibradas y proporcionadas
expresiones serenas:
la muestra de la fuerza, la juventud.
Aspiración a la armonía y la belleza:
la perfección humana.
Reminiscencia de la escultura clásica griega.
Segunda tentativa de cuervo.
En mis sueños
–¿o mejor dicho en mis pesadillas?
Revoloteo-rasguido de alas-amasijo de plumas-pico y patas-graznido.
Desasosiego. Premonición.
Resultado: goteo incesante de
figuras humanas de negro marmóreo
formas antropomórficas y deformes
en los casi sin rostro el absurdo de la guerra
atravesadas por perforaciones:
la existencia de espacios huecos
agujeros en las entrañas y la conciencia.
La inquietud del vacío y lo inacabado.
Reminiscencia de Henry Moore.

miércoles 27 de diciembre de 2006

X

Los perros ululan desaforadamente
veinte canciones de soledad desesperadas
y ningún poema de amor.
La luna chorrea una intensa luz roja
al clamar amenazas de venganza.
Calles algo torcidas y resquebrajadas
como el rostro cuando se contrae
en una mueca de dolor.
Los automóviles queman el asfalto con los neumáticos
ensuciando con heladas lágrimas de alquitrán
la autopista que les llevará al infierno.
Un mendigo algo tocado rebusca
entre los escombros y la basura lo que ya no tiene
–si es que alguna vez lo tuvo–:
el Estado, la Iglesia y la familia.
Sonido de pasos hueco en la acera,
a veces vacilantes, a veces con seguridad,
que se cortan al llegar al puente.
Las manos asidas con fuerza a los barrotes.
Reaparición del sonido de pasos
en lo alto de la barandilla.
A partir de la medianoche en la ciudad.

lunes 11 de diciembre de 2006

IX

Es ésta una noche triste.
Como la indecisión de la llama
de una vela al temblar.
Porque dejo que el tiempo se esfume.
Como el humo de la llama de esa vela
se extiende por la casa.
En el aire, hedor a chamuscado:
el de las tareas inacabadas,
o el de los proyectos que han sido ideados

pero todavía no realizados.
Lecturas de libros que han quedado pendientes.
Rutas imaginarias en la cabeza
de viajes a países reales

que aparecen en las enciclopedias.
Lo que quise escribir, y lo que al final resultó,
y lo que aún está por escribir.
Los besos que no nos dimos
porque los asesinamos con la almohada.
La caricia que recorrió sólo medio camino
–hasta el vientre.
Los cachorros que hasta ahora no hemos tenido.


* * *

El tañido agrio y negro
de las campanas de la iglesia del pueblo
que tocan por la muerte de un vecino:

¡EL VECINO… SOY YO!

Los cachorros que ya no vamos a tener.


domingo 3 de diciembre de 2006

VIII

Noches de vodka mezclado con el enloquecimiento
de los interrogantes sin respuesta.
Movimientos rápidos de luces de colores que parpadean
por antiguas inseguridades renacidas.
Circuferencias de personas que chirrían
gritos de animales en celo
al ritmo frenético de la música
en un amasijo de calor, sudor y furia primitivos
―y yo, una simple observadora de la escena.
Bostezos de alcohol en un amanecer de olvido.
La cabeza pesada
como recibir consejos no solicitados.
La sensación de fracaso
en la incomodidad de las arrugas de las sábanas.
El malestar del embotamiento de un trabajo aburrido
en la espalda, las muñecas y el cerebro.

jueves 16 de noviembre de 2006

VII

Cuervo.
En mis sueños
–¿o mejor dicho en mis pesadillas?
Revoloteo desgarrador. Rasguido de alas áspero.
Amasijo de plumas persistente. Patas y pico roncos.
Graznido negro: «Nevermore».

Reminiscencia de Poe.
Desasosiego. Premonición
Implacable búsqueda persecutoria de
mi lengua
mi vientre
mi voz
mis pechos
mis cabellos
–¿tal vez para besarlos?
Reminiscencia de Bukowsky.
Resultado: goteo incesante de
un espeso líquido amargo por mi lengua
la futilidad de mis palabras por mi vientre
la imposibilidad de hallar la verdad por mi voz
el impulso de los oscuros deseos ocultos por mis pechos
visiones apocalípticas sobre el presente por mis cabellos.

lunes 30 de octubre de 2006

VI

La vida en un vodka con limón.
Una vez más, decido golpearme
contra el cristal del vaso
al sumergirme en su fondo para nadar
a contracorriente en el líquido transparente.
Y me bebo:
la maldición de la inexactitud de las palabras
para contar las cosas,
programas de mano de obras de teatro ya vistas,
billetes de autobús caducados que no tienen destino,
entradas de cine y conciertos medio borradas,
angustiosas noches de insomnio,
cálidas noches estrelladas,
el sufrimiento, la demencia y la muerte de Van Gogh
en la pincelada retorcida y gruesa de sus cuadros,
el desafío del azar a la razón al tirar los dados,
el reflejo de mi caricatura al mirarme en el espejo,
el dedo acusador que me señala de manera burlona,
la seductora cara de la luna,
profesiones tediosas como una tarde de domingo de invierno,
los amigos de color tostado como la cerveza,
preguntas que tienen interrogación inicial pero no final,
la seguridad que dan las lámparas encendidas.
Un sorbo tras otro. Hasta el último.
Y esperar a que llegue el amanecer.
Para olvidarlo todo.

martes 17 de octubre de 2006

V

Percibo el mundo por los sentidos.
El juego de luces y sombras
en la paradoja de la tragicomedia
provoca la ceguera que hace
que mis inseguridades renazcan vacilando al borde del abismo,
cuya desmesurada profundidad es más que una realidad fantástica.
El amargor que produce en mi voluntad
el sabor a ceniza y metal de los propósitos
que se escapan por la boca
-y la ambición, fracasada, deambula solitariamente enloquecida
fuera de los límites de la comprensión humana-.
El paraíso que abandonamos porque olía a podredumbre:
la de la pérdida de la esencia de las rosas,
que ya no lo son porque no huelen a rosas,
sino a una mezcla de queroseno y mentiras,
de azufre y decepción.
Con ojos de poeta algo loco
tejo y destejo todos los días y las noches,
como una Penélope avezada,
mi destino de una rugosidad compacta
como la del mineral estático.
Contra el que golpearé el recóndito ruido
del delirio y el tormento que hay en mi cerebro
y que me hace inventar imágenes
de posibles relatos futuros
apocalípticas, irreales, casi mágicas.

domingo 1 de octubre de 2006

IV

La muerte era yo los sábados por la noche
cuando tenía veinte años.
Descendí a los infiernos de los bares oscuros
del casco antiguo de la ciudad.
Jóvenes como yo envejecían rápidamente
al hundirse en la espuma de la cerveza.
La suciedad saltaba de la barra al suelo.
Como las neuronas brincaban en mi hígado
en esas inconscientes noches de borrachera.
Y vomité las espinas, los órganos, los límites,
estúpidas canciones de amor, las distancias, mis escritos,
las estaciones, las vivencias, los miedos,
la suerte, las direcciones, la lógica,
el presente, el pensamiento, los sentidos.
Todo, menos la soledad.
O tal vez sí, pero me la volví a tragar.
Entonces pensaba que apostaba a vivir.
Pero creo que sólo logré sobrevivir
–lo que ya es mucho.

sábado 16 de septiembre de 2006

III

Caída de ángeles vertiginosa:
ángeles sombríos, ángeles dormidos,
ángeles angustiosos, ángeles abstraídos,
ángeles solitarios, ángeles no deseados,
ángeles poeta, ángeles desarraigados,
ángeles enfermos, ángeles hambrientos,
ángeles viejos, ángeles harapientos,
ángeles niño, ángeles confusos,
ángeles apáticos, ángeles moribundos,
ángeles destronados, ángeles perdedores,
ángeles inseguros, ángeles pecadores,
ángeles mujer, ángeles desahuciados,
ángeles apátridas, ángeles olvidados,
ángeles no libres, ángeles perdidos.
Simplemente, ángeles caídos.
Y yo soy uno de ellos
–¿o, en cierta manera, todos a la vez?

sábado 2 de septiembre de 2006

II

En mis manos, un puñado de flores.
La belleza en los destellos flameantes de suavidad.
Las cierro.
Inmediata explosión de pétalos.
Propagación hasta el techo del estruendo
que provoca la locura al vociferar
su posible llegada.
La habitación apesta a la inquietud
producida por inminentes sucesos aciagos.
Estallido de colores iridiscentes
que se estampan contra la pared.
Manchas azules del dolor,
manchas púrpuras de la angustia,
manchas moradas de la agonía.
Forman círculos fosforescentes
que trazan las órbitas del espacio que me encierra
en la decepción desesperante
de las incógnitas sin despejar.
Flores destrozadas. Flores inertes.
No flores.

viernes 1 de septiembre de 2006

I

El final del día en un ocre atardecer de otoño
que tiene la aspereza de lo melancólico.
Un curtido músico, algo cansado quizá por eso.
Variación de un tema de Serrat.
De las cuerdas de su gastada guitarra,
pequeñas historias anónimas
de actividades rutinarias como el té de las cinco,
malditos fantasmas del pasado que no se olvidan
y despedidas trágicas como ponientes
que van a parar a las esquinas, fuentes y tejados.
O tal vez una caliente tarde
que tiene el bullicio de las flores de verano.
Un curtido músico, de ojillos alegres.
Variación de un tema de Serrat.
De las cuerdas de su gastada guitarra,
pequeñas historias anónimas
de perfumes nuevos por descubrir en las calles,
agarrar oportunidades como piedras en el camino
y resultados inesperados gracias a las intuiciones
que van a parar a las plazas, tiendas y transeúntes.
El equilibrio no siempre fácil,
pero no imposible,
de las situaciones contradictorias en la vida.
Y entonces comprendí qué es ser poeta.